La Poesía, si es que existe , del 23 al 25/09/2019

Comienzo con Óscar Curieses
La Poesía, si es que existe
ÓSCAR CURIESES
Centro José Guerrero
Del 23 al 25 de septiembre de 2019

Un año más, el Centro José Guerrero abre la temporada con una actividad que enfatiza el carácter participativo de las artes. Si en años anteriores ocuparon nuestras salas el teatro, la danza, la música en relación con la imagen, y la performance, este año le toca el turno a la poesía.

La Poesía, si es que existe es un proyecto de performance y taller de haikus, que se desarrollará simultáneamente a lo largo de tres días en el Centro José Guerrero de Granada.

Taller de haikus
La primera sesión se efectuará el 23 de septiembre. Se enseñarán los rudimentos básicos del haiku, su historia y su contexto, para que los asistentes puedan llevar haikus que tengan escritos (máximo de 3) o escribirlos para el día siguiente (máximo de 3).

La segunda sesión se llevará a cabo el 24 de septiembre. En esta, los trabajos realizados por los participantes se pondrán en común y se corregirán. Luego se fijarán las versiones definitivas de los textos, que serán publicados por el Centro José Guerrero en un microlibro para los participantes.

La tercera sesión será el 25 de septiembre. Consistirá en una performance en la que Óscar Curieses y un músico pondrán palabras y música a algunos de los textos escritos en el taller en una improvisación de aproximadamente 10 minutos.

Performance
El 25 de septiembre se llevará a cabo una performance en la que se incluirán, aparte de la pieza anterior, otras dos. La primera titulada Train to Machado (variación 2) es una proyección de vídeo acompañada del recitado libre del poema de Óscar Curieses “Esa fue la voz que escuché. Ponies que se agitan como los árboles en las montañas otoñales” (la duración estimada es de unos 12/15 minutos).

La segunda pieza, titulada Casi un libro de Icebergs, será un recitado de poemas junto a una música improvisada que parte del álbum Hudson River Wind Meditations de Lou Reed. Este álbum  fue el último que el músico neoyorkino compuso y lo usó a lo largo de años en sus prácticas de la meditación y el Tai-Chi (la pieza oscilaría entre 12/15 minutos).

Para cerrar el acto se recitarán los haikus de los participantes con una improvisación «a la Kerouac» de de un modo similar al que el poeta estadounidense llevó a cabo junto a los músicos Al Cohn y Zoot Sims.