El granadino Manuel Gómez Moreno está considerado como el gran pintor olvidado del siglo XIX. Las desavenencias con el ambiente imperante de la época, así como su necesidad de compaginar su obra con el trabajo docente y con encargos de retratos y obras costumbristas, terminaron por etiquetarlo como un pintor menor. Sin embargo, se trata de uno de los artistas más prolíficos del realismo religioso español, y quizá el de más rigor a la hora de plasmar escenas históricas, lo que no solo lo diferencia de otras tendencias más fantasiosas de los pintores de la época –como la de Fortuny–, sino que lo sitúa como uno de los pintores de referencia para los historiadores. Ahora, con la edición de la primera biografía del artista, Gómez-Moreno ocupa el lugar visible que le corresponde dentro la historia del arte español.

  • Autor/es: de Javier Moya Morales
  • Edita: Centro José Guerrero
  • 2015
  • 282 páginas
  • 28 x 20,9 cm
  • Ilustrado a color
  • Tapa dura
  • 978-84-7807-539-6
  • 35€