La obra de Giorgio Morandi (Bolonia, 1890-1964) se asienta en el cuestionamiento continuo de lo real aunque, paradójicamente, de lo real extraiga sus motivos. Quizá se deba a la atención detenida que le dedica, a su mirada lenta, de la que se deriva una obra singular que bloquea el recurso de la descripción, el comentario ligero y cualquier atribución de orden simbólico. Pintura en voz baja explora la recepción de Morandi en nuestro país. Su voz susurrante se instala en una verdadera poética del silencio que ha concitado afectos en sensibilidades de la mayor diversidad y riqueza, a lo largo de varias generaciones de artistas.

Aquí se reúnen algunos de ellos. Aunque prevalece la pintura, hay también obras que transitan el espacio, que abordan el objeto o que enuncian narrativas audiovisuales. En total, veintitrés miradas distintas, pero complementarias, que abarcan casi todo el siglo XX y los inicios del XXI. Además de la de Giorgio Morandi, las de Juan Manuel Díaz-Caneja, Gerardo Rueda, Joan Hernández Pijuan, Cristino de Vera, Carmen Laffón, Alfredo Alcaín, Gerardo Delgado, Fernando Almela, Antoni Llena, Ángel Bados, Juan José Aquerreta, Joan Cardells, Marcelo Fuentes, Miguel Galano, Jaime Lorente, Javier Codesal, Nati Bermejo, Jorge García Pfretzschner, Santiago Mayo, Pedro Morales Elipe, Teresa Moro, Fernando Martín Godoy y José Miguel Pereñíguez.

  • Autor/es: Textos de Pedro Morales Elipe, Agustín Valle y Hugo Múgica
  • Edita: Centro José Guerrero. Diputación de Granada
  • 2016
  • 224 páginas
  • 23,5 x 17 cm
  • Ilustrado a color
  • Tapa dura
  • 978-84-7807-552-2
  • 20 €